La facturación electrónica ya está aquí. Entre PEPPOL en Bélgica y los Países Bajos, las Plataformas Autorizadas (PA) en Francia, Verifactu en España, SDI en Italia, KSeF en Polonia, SAF-T en Portugal y MTD en el Reino Unido, es fácil perderse. Sin embargo, detrás de estas siglas se esconde una transformación sencilla de entender y una gran oportunidad para el ecosistema contable.
¿Qué es concretamente la facturación electrónica?
Olvídese de los tecnicismos por un momento. La facturación electrónica es simplemente la emisión de una factura por parte de una empresa y su recepción automática por parte de otra, a nivel nacional.
En la práctica, los programas de facturación estarán conectados entre sí mediante flujos estandarizados. El flujo recibe nombres diferentes según el país, pero el principio sigue siendo el mismo.
Una analogía sencilla con los teléfonos y las tarjetas SIM: usted no ve su tarjeta SIM, ve su teléfono que envía mensajes. Del mismo modo, no verá PEPPOL ni las Plataformas Autorizadas: verá su software de facturación. Depende del software estar conectado a la red, independientemente de la "tarjeta SIM" que se utilice.
Qué debe recordar: cada empresa deberá contar con una herramienta para emitir facturas conformes y otra para recibirlas. Estas dos funciones pueden ser proporcionadas por el mismo software... o no. La elección dependerá de las necesidades específicas de cada estructura.
¿Y qué hay del e-reporting?
El e-reporting es el equivalente al reporte de la facturación electrónica. Mientras que la facturación electrónica se refiere a los intercambios B2B nacionales, el e-reporting amplía el alcance: incluye notablemente las facturas internacionales (que seguirán enviándose por correo electrónico hasta que los países sean interoperables), las facturas B2C y los tickets Z de caja registradora.
¿El objetivo de los Estados? Tener una visión en tiempo real de la situación del IVA de las empresas. Esta es, de hecho, la razón principal de esta reforma: combatir el fraude del IVA, estimado en varios miles de millones de euros al año en Europa.
Consecuencia directa: el e-reporting impondrá un calendario de transmisión de datos más intensivo, obligando a las empresas y a los contables a sincronizar su información con mucha más frecuencia que en la actualidad.
No todos los países están implementando el e-reporting de inmediato, pero es el objetivo final de todo el sistema. Detallamos los desafíos del e-reporting en este artículo.
El calendario europeo: ¿en qué punto estamos?
Los plazos varían según el país, pero la dirección es clara: toda Europa converge hacia la facturación electrónica obligatoria. Por ejemplo:
Bélgica: a partir del 1 de enero de 2026, todas las empresas sujetas al IVA deberán ser capaces de enviar y recibir facturas electrónicas a través de PEPPOL. A un mes de la fecha límite, solo el 50% de las empresas belgas están registradas en la red.
Francia: la implementación se realiza en dos fases.
El 1 de septiembre de 2026, las grandes empresas comienzan a emitir. Consecuencia directa: todas las empresas, independientemente de su tamaño, deben estar capacitadas para recibir facturas electrónicas.
El 1 de septiembre de 2027, la obligación de emitir y recibir se aplica a todas las empresas sujetas al IVA.
Otros países europeos: Italia es pionera con su sistema SDI (Sistema di Interscambio) vigente desde 2019. España está desplegando Verifactu, Polonia prepara el KSeF (Krajowy System e-Faktur), Portugal utiliza el SAF-T para la declaración de impuestos y el Reino Unido ha implementado el MTD (Making Tax Digital). Los Países Bajos han adoptado PEPPOL como estándar. Los países nórdicos (Noruega, Dinamarca, Suecia, Finlandia) también están preparando obligaciones B2B, con Dinamarca apuntando a enero de 2026. Cada país avanza a su propio ritmo, pero la dirección es compartida.

Impacto para las empresas: tres situaciones de partida
Hoy en día, todas las empresas cuentan con una herramienta contable, a menudo gestionada por un asesor fiscal externo si se trata de una PYME. Sin embargo, no todas disponen todavía de las herramientas de gestión adecuadas para la facturación.
Situación 1: la empresa no tiene ninguna herramienta de gestión
Estas empresas todavía facturan mediante Word o Excel. Esto representa un número considerable de estructuras: se estima que en 2025 habrá 2,5 millones de empresas francesas sin herramientas de facturación dedicadas.
Para ellas, el cambio será significativo pero beneficioso: la obligación legal las impulsará a equiparse, lo que resultará en ganancias sustanciales de productividad. Estas empresas deberán elegir tanto una herramienta de emisión de facturas como una de recepción. De hecho, este es el segmento al que muchos proveedores se dirigen actualmente con una oferta sencilla y accesible.
Situación 2: la empresa tiene software de facturación (Cuentas por Cobrar)
La mayoría de las PYMES ya cuenta con un software de facturación, una herramienta de gestión comercial o un ERP. Existen muchas herramientas según las necesidades del negocio.
La diversidad de software refleja la diversidad de necesidades: una empresa que gestiona inventario no tiene los mismos requisitos que una consultora. Esto explica, de hecho, el auge del software vertical, especializado por sector. Estas empresas simplemente deberán asegurarse de que su herramienta actual sea compatible con los nuevos estándares de emisión de facturas.
Sin embargo, a menudo no están equipadas para recibir facturas (Cuentas por Pagar). De hecho, el correo electrónico suele seguir siendo la herramienta principal. Estas empresas deberán elegir un software para recibir las facturas de sus proveedores. A menudo, esta será la plataforma recomendada por su asesor fiscal.
Situación 3: emisión y recepción ya implementadas
Una minoría de empresas, generalmente las más estructuradas, ya cuenta con una herramienta de gestión de facturas de proveedores (AP/compras) además de su solución de facturación. Para ellas, la adaptación será mínima: consistirá principalmente en verificar el cumplimiento de sus herramientas existentes.
Impacto para los asesores fiscales: asesorar sin imponer y convertirse en un verdadero guía
La facturación electrónica transforma la relación entre el asesor fiscal y sus clientes, pero no de la forma en que uno podría pensar.
El cliente sigue siendo dueño de sus decisiones
Cada empresa elige sus herramientas en función de sus propias necesidades. Un jardinero, un abogado, una empresa comercial o un consultor no tendrán los mismos requisitos. El asesor contable puede orientar a los clientes que no tienen nada hacia una solución preferente, pero es el cliente quien tiene la última palabra.
Y esto es lo normal: nadie conoce mejor las limitaciones operativas de una empresa que la propia empresa.
El verdadero problema: la conectividad con las herramientas del cliente
La única preocupación legítima para el asesor contable es que la herramienta elegida por su cliente pueda conectarse a su propia herramienta de producción contable.
Sería paradójico que los flujos B2B estuvieran totalmente automatizados gracias a la facturación electrónica... pero que el flujo hacia la contabilidad siguiera siendo manual. Especialmente con el e-reporting, que impondrá calendarios de transmisión más frecuentes.
Aquí es precisamente donde Chift entra en juego. Nuestra plataforma permite que el software de facturación, gestión o ERP se integre de forma nativa con las herramientas contables utilizadas por los asesores contables. Y a la inversa, ayudamos a los desarrolladores de software contable a ampliar su conectividad al ecosistema de herramientas de gestión.
La verdadera oportunidad para los asesores contables: pasar de la producción a la gestión
El acceso a los datos en tiempo real abre la puerta a nuevos servicios de alto valor: gestión financiera, seguimiento de cobros, cuadros de mando, previsión de tesorería...
El asesor contable puede pasar de un rol de producción (entrada de datos, declaraciones) a un rol de asesoramiento y gestión. Se trata de una externalización del departamento financiero que va mucho más allá de la contabilidad pura. Las firmas que logren posicionarse en estos servicios tendrán una ventaja competitiva decisiva.
Pero para lograrlo, los datos deben fluir automáticamente desde las herramientas del cliente.
Impacto para los desarrolladores de software: la integración contable se convierte en un requisito indispensable
Para todos los desarrolladores de software con datos financieros, la facturación electrónica cambia las reglas del juego. Ya sea software de facturación, caja, tesorería o gestión de gastos. La integración contable ya no es opcional.
Un software de facturación que no esté conectado a la contabilidad del cliente se convierte en un obstáculo. En la era de los flujos automatizados, pedir a un usuario que exporte manualmente sus datos a su contable es cosa de la Edad de Piedra.
Los desarrolladores deben ser capaces de enviar facturas (de clientes y proveedores) o datos financieros al software contable y, idealmente, sincronizar los pagos para permitir la conciliación automática.
Esta es precisamente la misión de Chift desde el principio: permitir que los desarrolladores de software se conecten al ecosistema contable europeo a través de una API unificada, sin tener que desarrollar y mantener decenas de integraciones individuales.
Gran oportunidad de mejora para los desarrolladores: el pago integrado
Una vez que la empresa está preparada para recibir sus facturas, la demanda natural será poder pagarlas directamente desde la herramienta donde recibe las facturas de sus proveedores, sin tener que cambiar a la interfaz bancaria.
Algunos actores (Revolut Business, Wise o soluciones de Banking-as-a-Service como Swan) lo han entendido bien y ya ofrecen funciones de pago integradas.
El esquema completo se convierte entonces en: recepción de factura → validación → pago → asiento contable automático → conciliación. Todo ello sin salir de su herramienta de gestión.
Esto supone un ahorro de tiempo considerable para el empresario, una gran oportunidad para los desarrolladores y una amenaza directa para el sector bancario que no se integra en el ecosistema.
El ecosistema debe estar conectado
Este es el punto crucial. Incluso los desarrolladores competidores tendrán que conectarse entre sí. Un desarrollador puede ofrecer tanto facturación como contabilidad, pero, en última instancia, es el cliente quien elige sus herramientas en función de sus necesidades. El software de facturación especializado para abogados debe poder conectarse con el software de contabilidad que utiliza el asesor fiscal, incluso si son soluciones competidoras en otros aspectos.
Esta interoperabilidad es la clave para una experiencia fluida tanto para el usuario final como para su asesor fiscal. El software abierto será el ganador de la reforma de la facturación electrónica.
Chift: el eslabón perdido del ecosistema
La facturación electrónica acelera una tendencia fundamental: la necesidad de que todos los actores del ecosistema financiero (software de facturación, ERP, herramientas contables, bancos, fintechs) estén interconectados.
En Chift, esta ha sido nuestra misión desde el primer día. Nuestra API unificada permite a los desarrolladores de software conectarse a la mayoría de las soluciones contables en Europa, y a las herramientas contables recibir flujos de todo el ecosistema.
En concreto, esto significa:
Para los desarrolladores de software de facturación y gestión: integración contable nativa, sin desarrollos complejos, que funciona con las herramientas utilizadas por los asesores fiscales de sus clientes.
Para los desarrolladores de software contable: conectividad ampliada a las herramientas de gestión utilizadas por las empresas, independientemente de su especialización sectorial.
Para los asesores fiscales: la garantía de que los datos de sus clientes fluyen automáticamente, independientemente de la herramienta elegida por la empresa.
La facturación electrónica no es solo otra restricción normativa. Es el catalizador de una profunda transformación de los procesos financieros de las empresas, y Chift está aquí para apoyar esta transformación.
¿Es usted un desarrollador de software y quiere conectar su solución al ecosistema contable europeo? Contáctenos



